Los bosques vietnamitas podrían ayudar a acabar con la deforestación

Este artículo es una adaptación y versión abreviada de un artículo de la autoría de WWF Internacional y fue publicado primero por esta organización.

En la región central de Vietnam, cientos de pequeños propietarios están aliándose para producir acacia certificada FSC, la cual se utiliza en muebles de jardín en todo el mundo.

Una tarde bochornosa, Ho Da The y dos amigos agricultores, Ho Duc Luc y Ho Duc Ngu, se abren paso entre árboles de acacia.

The, de la aldea Hoa Loc, es un pequeño propietario de una plantación de acacia de 49.1 hectáreas y encabeza el grupo de pequeños propietarios de la aldea. Junto con Luc y Ngu, The ha vivido ahí toda su vida, pero el trabajo formal como grupo es relativamente reciente y el resultado de la participación en el Proyecto regional de WWF de Acacia, Bambú y Ratán Sostenibles. El proyecto es una colaboración entre WWF e IKEA y promueve la certificación FSC como una manera de impulsar la producción sostenible e incorporar a pequeños propietarios al mercado internacional.

“Nos dimos cuenta de que los pequeños propietarios podrían ayudar a conformar un sector forestal sostenible, pero solo si eran capaces de abastecer al mercado internacional”, nos dice Vu Nguyen, Administrador para la Acacia Sostenible de WWF Vietnam.  “Eso significa ayudarles a mejorar la calidad de su producto.”

El trabajo conjunto ha rendido muchos frutos. Una mejor planificación empresarial y ciclos de aprovechamiento más largos producen madera más valiosa, y el compromiso de compradores, como IKEA, significa mejores precios. Acacia de siete u ocho años para muebles rinde más del doble que un aprovechamiento de cinco años empleado como partículas de madera para fabricar pulpa y papel.

“Anteriormente, la producción de acacia era solamente una manera de que la gente sobreviviera; ahora se está convirtiendo en una mercancía profesional que está impulsada por el mercado”, dice Vu Nguyen de WWF. “Además de que los ingresos y la posición social de los pequeños propietarios están mejorando.”

The, Luc y Ngu tienen ahora ganancias de más de 20 millones de VND ($1,250) por hectárea al año a partir de la madera de acacia certificada FSC – aproximadamente el doble de lo que obtendrían de la acacia no certificada para partículas de madera. Esto les ha permitido realizar trabajos de mantenimiento, renovar el equipo e invertir en el siguiente ciclo de negocios.

Los bosques de Vietnam necesitan mucha ayuda: se han visto degradados o destruidos por la tala y el desmonte con fines agrícolas al punto de que ya casi no quedan bosques primarios intactos. Además, si no se hace nada al respecto, se prevé que la región más amplia del Gran Mekong será uno de los  ‘frentes de deforestación‘ más calurosos del mundo en el transcurso de los próximos 15 años.

La reforestación de zonas degradadas con especies naturales y el enriquecimiento de plantaciones con ‘zonas de amortiguación’ es parte de la solución y puede proporcionar corredores vitales para la fauna silvestre.

Asimismo, la reducción de la dependencia en las importaciones del exterior que impulsan la deforestación también es un asunto decisivo. En última instancia, abordar la deforestación depende de la elaboración del modelo de negocios para la sostenibilidad, en especial para los 1.5 millones de pequeños propietarios de Vietnam que poseen la mayoría de sus plantaciones.